Un sello para el futbol chileno

Por Carlos Albornoz

Crecimos escuchando del toque brasileño, de la garra uruguaya, el juego aéreo paraguayo y la potencia del jugador argentino. Crecimos también soñando con una etiqueta glamorosa para nuestro futbol. De tiempo en tiempo surgía un par de jugadores como Leonel Sanchez, Carlos Caszely, Patricio Yánez, Iván Zamorano o Marcelo Salas que alimentaban la esperanza del gran salto del futbol chileno. A veces asomaba un estilo de trato prolijo del balón, bien típico de los países de este lado de la cordillera, que amenazaba con convertirse en sello. Lo cierto es que ese estilo nunca alcanzo para ganar algo. Todos los países del lado Pacifico de los Andes han ganado poco y nada con ese estilo de toquecito corto, pases laterales, y corrida a saltitos tipo Valderrama, Palacios o Joselito Vaca. Solo después de incorporar más jugadores de ascendencia africana, equipos como Colombia y Ecuador han comenzado a destacar.

Con la llegada de Bielsa y el triunfo ante Argentina se esboza lo que quizás podría convertirse en el esperado estilo de juego del futbol chileno. Seria este un estilo explosivo, donde todos los jugadores corren toda la cancha los 90 minutos y atacan el arco rival sin descanzo. Un frenesí que sin proponerselo desorienta al rival e impide cualquier intento de coordinacion del adversario. Ante Argentina hemos visto que ni los mejores jugadores del mundo pueden contra un equipo que corre tan decididamente por tanto rato.

Hace meses vemos que el estilo Bielsa impregna el futbol local. Desde la llegada del argentino se puede ver que muchos jugadores del campeonato chileno se han contagiado con la idea de sacrificarse al maximo en cada partido. Este sacrificio no es completamente nuevo. El primero que recuerdo verlo jugar así fue Iván Zamorano. Quien con poco talento y limitada fuerza física llego a lo mas alto echando mano solo al sacrificio y un gran cabezazo.

Estamos frente a lo que podria ser el esperado sello para el futbol chileno. Un sello que danza a la perfección con la terquedad de nuestros ancestros mapuches. Un estilo que, sin proponerselo, Iván Zamorano exporto al mundo. Un estilo que hoy inesperadamente se apodera del camarín chileno y nos da el histórico triunfo frente a Argentina. Si bien todavía permanece el riesgo de ser esta la selección que surge en Chile cada mas menos 10 años, (62-74-82-90-98-08) esta patente la oportunidad de capitalizar este momento para darle a Chile un estilo que, al menos hasta ahora, es lo mas atractivo que he visto en décadas.

~ by chilealmundial2010 on October 16, 2008.

2 Responses to “Un sello para el futbol chileno”

  1. Si a ese estilo nuevo, le agregamos jugadores mejor formados en todos los aspectos del juego, el despegue seria completo y definitivo.
    Partimos al reves, por la cupside de la piramide. No esta tan malo. Ahora hay que trasladar todo eso a la base.

  2. chile se lño merese jugadores jovenes y buenos

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